Lunes 05/11/2018.

| España

España

Lagarder, vagabundo feliz y estrella en Twitter

  • "Soy gay, rumano gitano, ateo, vagabundo y viajo sin destino", asegura el activista
  • Lagarder ejerce como periodista para canalizar las historias de los 'sin techo'
  • El homeless cuenta a Teinteresa.es que fue víctima de una mafia de explotación laboral
  • Una lucha por los derechos humanos que se ha hecho mediática

Un hombre que escribe en plena calle con su móvil o en bibliotecas públicas desde un ordenador de segunda mano que le han regalado. Sus mensajes, la mayoría difundidos a través de las redes sociales, son para denunciar en cada momento las injusticias que se cometen contra las personas sin hogar.

"Soy un ser que ha decidido viajar sin destino y disfrutar de la libertad que tanto amo". Esta es la respuesta de Lagarder a la pregunta de quién es. Un hombre incansable, joven, de tez morena, no muy alto y barbudo.

 

Lagarder: gay, rumano gitano, ateo y vagabundo

Nacido en 1981, Lagarder recalca que es gay, rumano gitano, ateo y vagabundo. Llega a España porque siente la necesidad de trabajar su identidad sexual. En su país se castiga a los homosexuales. "Fue difícil dejar todo y marcharme, pero necesario".

Para su 'viaje sin destino' elige un equipaje ligero para, según el activista, "captar todo aquello que ocurre a mi alrededor".

¿Cómo te mantienes? El activista responde que la comida la consigue en los comedores sociales, “aunque últimamente la gente me invita a comer. Pienso que no se necesita mucho para vivir. No tengo ingresos. Mi idea es demostrar a esta sociedad consumista que con poco se puede hacer cosas grandes”.

¿Recibes ayuda de alguna Institución? “La única ayuda es el pago del teléfono”. La factura la abonan personas anónimas que se comprometieron con Lagarder para pagarla.


El periodista de los 'sin techo'

A su alrededor hay personas sin techo. Él ejerce como periodista para "canalizar sus historias". Los homeless son seres que han aprendido a vivir con nada, son víctimas de la pobreza extrema y de la crisis. Con historias y vidas pasadas, con pequeñas mochilas o bolsas llenas de todo lo poco que poseen. "Muchos medios han tratado el asunto de las personas sin hogar con superficialidad y los sin techo me han bautizado como periodista por trabajar de forma directa y respetando su espacio. Cada día descubro historias que me atrapan", cuenta Lagarder. Historias que difunde a través de sus blogs personales y, a través de la Plataforma Ciudadana por la Democracia y Transparencia. “Mi intención es escribir un libro este verano para recoger todas las historias que me encuentro cada día”.


La historia de Tudora: anciana sin infancia y coleccionista de muñecos

De estas historias, habrá alguna qué te haya impresionado especialmente, le preguntamos desde Te Interesa. "Todas las historias han captado mi atención, pero la que más me ha movido ha sido la de Tudora", asegura el activista. "Era una mujer gitana, anciana sin infancia y que a su vejez coleccionaba muñecos de los contenedores. Los lavaba, les confeccionaba ropa, jugaba con ellos. Después se los mandaba a sus nietas a Rumanía (falleció hace unos meses por ingerir comida de la basura)".

 

Lagarder es un "okupa que viaja sin destino"

Lagarder Danciu es un 'okupa que viaja sin destino', ¿qué significa esta definición?

"El concepto 'okupa' lo adopté por mi condición actual. Estoy en la calle, despojado de derechos. Los inviernos en Madrid son duros para vivir en la calle, por eso me veo obligado a ocupar pisos" sentencia Lagarder. A lo que añade que vivir sin destino es lo "más bello que ha descubierto". Para el 'okupa', gran parte de los humanos "vivimos prisioneros de nuestras vidas, atados y sin libertad". Esto para Lagarder es un "sin vivir".


El educador de "la calle"

Todo un ser de novela, Lagarder dice que es un "educador de la calle", lugar en el cada día aprende algo nuevo. Confía en su tenacidad y en el trabajo constante. Se licenció en Sociología y Trabajo Social por la Universidad de Bucarest. Aquí fue trabajador social en un orfanato, donde creció junto a otros niños romaníes. En España y en Portugal ha trabajado como agricultor. En condiciones de semiesclavitud, cayó en manos de una mafia de explotación laboral que lo retuvo una larga temporada. “Te despertaban muy temprano y trabajabas en el campo más de 12 horas para cobrar 5 euros”. Según Lagarder, "sentía impotencia porque no manejaba con soltura los idiomas. A los dos meses, ya controlando mejor el español y el portugués, conseguí liberar a los jornaleros y denunciar al empresario que llevaba décadas explotándoles".

En Huelva, trabajó de jardinero y "disfruté regando árboles y flores. Un trabajo que se lo debo a mi profesora de castellano que me ayudó a conseguir cierta integración social".

Del mundo agrícola a traductor de la Policía Nacional y para juzgados. "Al principio fue duro ya que veía a diario el trato que recibían los detenidos del Este de Europa en los calabozos y era incapaz de callarlo". Según Lagarder, maltrataban a los presos pero la situación fue mejorando.

Además, ha ejercido como profesor, camarero, tutor universitario, supervisor de proyectos de Fin de Carrera de Educación y Trabajo Social por la Universidad de Sevilla y Pablo de Olavide.


La lucha por los derechos humanos que se ha hecho mediática

Ahora, su figura es mediática. Leemos sobre su figura en los diarios, escuchamos sus acciones activistas en radio e incluso lo vemos en platós de televisión.

¿Cobras por ello?

(Agradecido por le pregunta) "Todas las entrevistas que he concedido a los medios han sido para visibilizar la injusticia. Ningún medio ha remunerado mis intervenciones", aclara Lagarder.

Lucha por derechos humanos, encuentra respaldo de pequeñas asociaciones de barrio para costear sus viajes. Siempre acompañado con un megáfono y un móvil. Sus canales de reivindicación son las redes sociales, para él son herramientas para el activismo social. Lagarder abrió Twitter en 2010 para hacer visible la situación injusta de los gitanos rumanos en España.  En la actualidad cuenta con más de 20.200 seguidores y casi 20.000 en sus dos cuentas de Facebook.


"Los políticos son torpes"

Pero, ¿qué pasa por la mente cuando Lagarder irrumpe en una concentración?

Él mismo responde a Teinteresa.es que antes de irrumpir en un determinado acto político pasa por muchos obstáculos (seguridad, militancia...). "Merece la pena porque la historia de las personas que defiendes te mantiene firme y te da mucha fuerza", asegura el activista. Para él, la espontaneidad es la base de toda actividad porque rompes con el equilibrio, con lo planificado, "pones en evidencia a los políticos a los que considero torpes ya que ninguno ha querido dialogar conmigo", sentencia Lagarder.

Danciu se presentó como candidato al Consejo Ciudadano Municipal de Podemos en Sevilla. Después abandonó la formación porque "no se preocupaban por los derechos de los 'sin techo' ni de los demás colectivos marginales de la ciudad". Lagarder se considera un "activista independiente" porque los políticos quieren silenciarle. 


Seguir a teinteresa en...

KIT BUENOS DÍAS (El mejor resumen de prensa en tu mail)

Recibir noticias

Kit Buenos Días

Noviembre 2019
Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30