Martes 10/09/2019.

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En la final de la Copa de Europa entre Liverpool y Juventus

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Treinta años después, la tragedia del estadio de Heysel todavía atormenta a Bélgica

  • La final del siglo entre la Juventus de Platini, y el gran Liverpool permanecerá como una herida difícil de cicatrizar.
  • Además de los 39 muertos que provocó, 458 heridos fueron tratados en Heysel ese día y 256 fueron trasladados a hospitales.
  • La avalancha en Heysel provocó la muerte a 39 personas y dejó 458 heridos

Treinta años después del drama de Heysel, que causó 39 muertos en la final de la Copa de Europa de clubes (actual Champions) entre Liverpool y Juventus, el 29 de mayo de 1985 en Bruselas, Bélgica sigue atormentada por uno de los días más negros de su historia reciente.

Cuando, este viernes, los embajadores de Italia y Gran Bretaña en Bélgica depositarán sus coronas de flores al pie de la funesta tribuna "Z" del ahora llamado estadio Rey Balduino, se recordará un desastre causado por el hooliganismo, el alcohol, un vetusto estadio indigno de una final europea y la desorganización de las fuerzas del orden.

La final del siglo entre la Juventus de Turín, liderada por el francés Michel Platini, y el gran Liverpool, mejor club inglés de la época y campeón de la edición precedente, permanecerá como una herida difícil de cicatrizar, pero de la que las autoridades del fútbol sacaron varias lecciones.

Los medios de comunicación belgas han vuelto a hablar del accidente en los últimos días, como una prueba de que el recuerdo y el traumatismo están todavía presentes. Además de los 39 muertos, 458 heridos fueron tratados en Heysel ese día y 256 fueron trasladados a hospitales.

Drama en directo

"Era casi un hospital de guerra, curando prácticamente en el suelo", recuerda Paul Grignet, un socorrista de la Cruz Roja. Una catástrofe, vivida en directo por televisión, por toda Europa, y que tuvo un preludio uno año antes, con la final de 1984 cuando Liverpool ganó a la Roma, en la capital italiana, en una noche muy tensa.

Tras el partido, muchos aficionados ingleses sufrieron agresiones por parte de los tifosi romanos, al punto de tener que refugiarse en la embajada británica. El sentimiento de revancha estaba presente un año más tarde en Bruselas, contra otro club italiano. El calor, el alcohol, la desorganización alrededor del estadio hicieron el resto.

A las 19h20, unos 200 hooligans ingleses atacan en varias oleadas a los italianos del "Bloque Z", que retroceden hacia el fondo de la tribuna. Las vallas de las zonas de evacuación están cerradas. Las fuerzas de policía empujan hacia atrás a los aficionados que intentan salvarse entrando en el terreno.

Imposible escaparse. Los italianos están encerrados. El tumulto es inevitable. Decenas de personas son pisadas, asfixiadas contra las vallas, que terminan por ceder. El balance es terrible: 39 muertos; 34 italianos, 2 belgas, 2 franceses y un irlandés.

Se jugó a pesar de los muertos

Pese a esta tragedia, el partido tiene lugar, para evitar otros desbordamientos de frustración, según las autoridades de la época. El partido comienza a las 21h30 con una hora de retraso. La Juventus gana por 1-0 gracias a un gol de penal de Michel Platini.

El francés, en la actualidad presidente de la UEFA, celebra el tanto exultante, en un gesto que le ha valido muchas críticas. Treinta años más tarde, su comportamiento le sigue siendo reprochado. Para su defensa, afirma que los jugadores no estaban al corriente de la amplitud de la catástrofe.

La Europa del fútbol acaba de vivir uno de los días más negros de su historia. La organización es cuestionada. Las plazas reservadas a los belgas fueron vendidas en el mercado negro a los italianos, que quedaron al lado de los ingleses, separados por simples vallas.

Las fuerzas del orden son insuficientes y se ven superadas, al haber sido sobre todo movilizadas en el centro de la ciudad, más que en el estadio. El estadio, Heysel, construido más de cincuenta años antes, es vetusto. La UEFA será señalada por su elección del lugar para la final.

Catorce aficionados del Liverpool serán condenados a tres años de prisión en un proceso en 1988. Dirigentes de la Federación Belga, de la UEFA y el responsable de las fuerzas de policía recibirán penas, pero sin pasar por la cárcel.

Los clubes ingleses fueron expulsados de las competiciones europeas durante tres años (seis para el Liverpool). Pero el drama hizo sobre todo tomar conciencia de la importancia de la lucha contra el hooliganismo.

Ese 29 de mayo de 1985, un fenómeno de violencia de masa hace irrupción. Treinta años más tarde, sigue todavía siendo una gran preocupación de las autoridades.


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