Sábado 03/12/2016.

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Los futbolistas y sus familias, en el punto de mira de los secuestradores

  • En países como Argentina cada mes y medio es secuestrado un personaje relacionado con el mundo del fútbol.
  • Di Stéfano, Enrique Castro, Romario o David Beckham lo han sufrido de cerca.
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  • David Beckham, uno de los futbolistas que sufrió el secuestro de cerca

El de John Obi Mikel no es un caso aislado. La fama y las jugosas nóminas que giran alrededor del mundo del fútbol, convierten a los futbolistas y su entorno en un blanco muy apetecible para los secuestradores. Así, su poder mediático y económico les acaba pasando factura. En España, en México, en Argentina o en Brasil, el fútbol transgrede las barreras del propio fútbol. Dicen que en el país de Maradona cada mes y medio es secuestrado un personaje relacionado con el mundo del balompié. Pero en España tampoco nos quedamos atrás. Repasamos algunos de los secuestros más sonados de la historia del juego bonito.

Secuestros en propia piel

Lo saben porque lo vivieron en primera persona, pero hoy pueden contar su historia.
Alfredo Di Stéfano: Fue secuestrado el 25 de agosto de 1963 en Caracas, Venezuela, por las 'Fuerzas Armadas de Liberación'. Dos días después, lo pusieron en libertad cerca de la Embajada española.
Enrique Castro, “Quini”:  25 días duró el cautiverio del exjugador azulgrana. Fue secuestrado en el aparcamiento de su casa en 1981 y puesto en libertad tras una operación de la policía de Zaragoza. Los secuestradores fueron condenados a diez años de cárcel.

Ataque a las familias

Cuando los jugadores no están al alcance de los secuestradores, amplían su objetivo a su entorno familiar.
Jorge Campos: El padre del famoso portero de la selección mexicana, fue secuestrado en Acapulco en 1999. Álvaro Campos fue liberado por sus secuestradores después de seis días y de que la familia pagara, según la prensa mexicana, 200.000 dólares por su rescate.
Romario: Edevair de Souza, padre de Romario, fue secuestrado en Brasil en 1994, a la salida de un restaurante. Los secuestradores pidieron un rescate de 7 millones de dólares. Fue liberado por la Policía Civil de Río de Janeiro, que detuvo a sus secuestradores.
Juan Román Riquelme: El hermano del futbolista argentino fue secuestrado en el año 2002 cerca de su casa . Su liberación llegó previo pago de 150.000 dólares.
Rubén Omar Romano: El técnico del Cruz Azul fue secuestrado en el año 2005 cuando salía del Centro Deportivo. Pasaron 65 días hasta que fue liberado por un operativo de las fuerzas especiales de seguridad mexicana.

Afortunadamente, no todos los intentos de secuestro llegaron a su objetivo. Es el caso de David Beckham. Las fuerzas de seguridad británicas frustraron el intento de secuestro de Victoria Adams, mujer del futbolista, y el hijo de ambos. Los secuestradores querían pedir por ellos un millón de libras. 

El futbolista que fingió su propio secuestro

Tampoco falta nunca quien le da a estas cosas una vuelta de tuerca. Es el caso de Reimond Manco, el fubolista peruano que fingió su propio secuestro en un balneario de Cancún, motivo por el que el Atlante de México firmó su baja. El jugador, de 20 años, salió a cenar con un primo y al día siguiente llegó tarde al entrenamiento, argumentando que había sido víctima de un secuestro Express. Pero la versión del club dista mucho de la de Manco. Según la directiva del Atlante, Reimond se presentó al entrenamiento matutino en muy malas condiciones físicas y con un fuerte aliento a alcohol. El club aseguró, además, que no era la primera vez. La ‘broma’ le salió cara a Reimond: le costó una falta grave y la rescisión de su contrato.

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