Jueves 08/12/2016.

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Hallan en aguas gallegas buques españoles e ingleses de los siglos XVI y XIX

  • Se trata de buques que partieron en ayuda de los irlandeses ante la ocupación de la isla por parte de las fuerzas inglesas, en 1596.
  • Se ha datado armamento, elementos del atuendo de los soldados e incluso equipos quirúrgicos del cuerpo de sanidad.
  • También se han econtrado restos de dos zapatos de cuero y una cuchara de plata.
  • El cargamento más rico localizado nunca en aguas españolas conserva joyas, piedras semipreciosas y caninos de elefantes.
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  • Trabajos de la Xunta en los yacimientos arqueológicos marinos
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Dos buques españoles pertenecientes a una flota enviada en 1596 a Irlanda para luchar contra Inglaterra y dos barcos de vapor británicos del siglo XIX fueron descubiertos en profundidades de hasta 54 metros, informaron este lunes las autoridades locales.

En el transcurso de las prospecciones realizadas en la ría de Corcubión se trabajó sobre los cuatro nuevos yacimientos, registrándolos, situándolos geográficamente y realizando una supervisión previa. Además se intervino sobre otros cuatro pecios ya localizados con anterioridad. Uno de los objetivos para lo presente año era documentar los pecios de la flota de 1596. Se localizaron hasta el momento 6 naufragios de una flota de alrededor de un centenar de naves que partieron de los puertos de Lisboa y Sevilla y se dirigían a Irlanda transportando un ejército que debería apoyar a los irlandeses en la lucha contra la ocupación inglesa de la isla. En la presente campaña fueron documentados dos de los pecios de la flota de 1596, ya localizados anteriormente. Destaca en uno de ellos la presencia de uno de unos cuatro metros de longitud, virtualmente intacto, conservando gran parte de sus herrajes. Un hallazgo prácticamente único en el mundo que es particular en la arqueología subacuática por ser este tipo de elementos, los que primero suelen desaparecer en caso de naufragio.

Durante la prospección arqueológica fueron descubiertos, enterrados en la arena en una nueva localización, elementos de madera, probablemente pertenecientes la otra nave de la flota de 1.596 que sería la séptima localizada. Este hallazgo los permiten acotar una nueva zona de prospección para futuras campañas que permitan situar este yacimiento. En los pecios localizados de esta flota se documentaron numerosas piezas de artillería de diferentes tipos y materiales como bronce, hierro fundido y hierro forjado. Armamento ligero entre los que destacan arcabuces y espadas, además de numerosa munición en plomo, hierro y piedra. Elementos de la impedimenta del ejército también fueron documentados como plomo para fundir munición, cureñas de artillería terrestre, equipos quirúrgicos del cuerpo de sanidad o elementos pertenecientes al atuendo de soldados o tripulantes. Entre los materiales de uso cotidiano destaca la localización de una vajilla de mesa de peltre, probablemente perteneciente la algún oficial embarcado en una de las naves. En otro de los pecios se conservan aún una gran cantidad de monedas de plata, destinadas a sufragar los gastos del ejército expedicionario. Al mismo tiempo se pudieron documentar grandes piezas de madera pertenecientes a la estructura de los buques. De aquellos materiales extraídos para evitar su desaparición el afectación, se procederá a su restauración.

Además de los trabajos sobre la flota de 1596, en esta campaña se avanzó en la cartografía de los restos de la corbeta de 32 cañones francesa Bayonnaise hundida en la playa de Langosteira en Fisterra, el 28 de noviembre de 1803 y que conserva gran parte de su estructura de madera. Se pudo documentar sus cadernas, forro exterior y forro interior, además de uno forro externo de placas de cobre para evitar la adherencia de organismos marinos sobre la obra muerta del casco. Entre los objetos transportados, además de piezas de artillería, numerosa munición, se recuperaron en esta campaña los primeros objetos de uso cotidiano de sus tripulantes, en concreto restos de dos zapatos de cuero y una cuchara de plata.

Vapores ingleses del siglo XIX
Este año se avanzó en una faceta que no había sido abordada hasta este momento, ni en esta campaña, ni prácticamente en aguas españolas en tareas de arqueología subacuática. La comunicación por parte de pescadores del puerto de Fisterra de la presencia de elementos que pudieran ser buques hundidos, los llevó a ampliar el rango de profundidades en los que hasta ahora se venía desarrollando el proyecto. Así se documentaron varios vapores de finales del siglo XIX y principios del siglo XX en profundidades hasta los 54 metros. Estas inmersiones precisan de medios diferentes a los utilizados hasta ahora, que llevan consigo el empleo de gases respirables diferentes al aire comprimido y equipos especiales para trabajar a las dichas profundidades. Estos pecios forman parte del Patrimonio Histórico Español por cuanto permanecieron más de cien años sumergidos, segundo establece la Convención de la Unesco sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático suscrita por España.

Esta nueva metodología de investigación en aguas más profundas deparará nuevos resultados, pues hasta el momento nadie se sumergió en tales pecios y estos se hallan intactos para la investigación.

Colmillos de elefante
Entre los resultados más significativos de todas las campañas realizadas hasta ahora en el marco del presente proyecto, destaca la localización de un naufragio en el cabo Fisterra que conserva lo que sin duda es el cargamento más rico localizado nunca en aguas españolas en arqueología subacuática. Se trata de un vapor proveniente de África en el que se conservan numerosas joyas, piedras semipreciosas y otros elementos suntuarios pertenecientes a sus pasajeros, además de un número significativo de monedas de plata y cobre.

De su cargamento podemos destacar la presencia de un elevado número de colmillos, o defensas, de elefante, cuya cantidad total no puede establecerse totalmente por cuanto este buque no pudo ser estudiado hasta el momento en profundidad ni recuperado la mayoría de su riquísimo cargamento.

Expectación internacional
Estos trabajos despertaron interés internacional, no sólo por la existencia de una flota perteneciente la una época tan importante desde el punto de vista de la historia naval, sino en general por la riqueza de naufragios de todas las épocas localizados en el ámbito del cabo Fisterra. De este modo, los trabajos contaron con la participación de un doctorando del departamento de antropología a Universidad de Texas y una investigadora del Hellenic Institute of Maritime Archaeology. Al mismo tiempo, el estudio de los buques de la flota de 1596 entra de lleno dentro del ámbito de investigación del departamento de antropología de la University of Texas, La&M.

El proyecto, además, viene colaborando desde hace varios años con el Departamento de Ciencia de los Materiales e Ingeniería Metalúrgica y Química Inorgánica de la Universidad de Cádiz, en el estudio y análisis de la composición de los forros de cobre presentes en varios de los buques hundidos.

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