Lunes 05/06/2017.

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¿Qué quiere decir ser accionista de una empresa?

Según explicado ya en otro documento divulgativo anterior de Te interesa, una de las posibilidades que tienen las empresas para conseguir dinero es crear o emitir acciones para venderlas y así ingresar el dinero necesario para realizar una serie de pagos iniciales (el alquiler o la compra de un local, los salarios de los trabajadores, la adquisición de máquinas, mobiliario, etc.) hasta que la propia actividad del negocio genere unos ingresos que permitan afrontar estos gastos. Dichas acciones las venden a unos ahorradores que, a partir del momento de la compra, pasarán a llamarse accionistas.

¿Qué significa entonces ser accionista de una empresa?: quien adquiere las acciones, se convierte en propietario de la empresa en la parte proporcional de las acciones que compró. Es decir, supongamos por ejemplo una empresa que tiene 10 millones de acciones emitidas. Si un accionista ha comprado 1 millón de sus acciones, este inversor es el propietario de un 10% de dicha empresa.


Los derechos del accionista

Como cualquier propietario de una empresa, el accionista tiene derecho a recibir el beneficio que ésta pueda obtener, es decir, el “derecho al dividendo”. Así, una vez al año la empresa decide qué parte del beneficio conseguido va a repartir entre sus propietarios o accionistas, llamándose este reparto “pago de dividendos”. Siguiendo con el ejemplo anterior, si la empresa decide pagar como dividendos 14 millones de euros, puesto que nuestro accionista tiene un 10% de las acciones, le va a corresponder 1 millón cuatrocientos mil euros en el reparto.

Otra manera de calcular esta cantidad es hacerlo a partir del dividendo que se va a entregar por cada acción. Así, puesto que la empresa tiene 10 millones de acciones emitidas, a cada acción le corresponde 1,4 euros de dividendo. Como nuestro accionista ha comprado 1 millón de acciones, va a recibir 1 millón cuatrocientos mil euros como dividendo. 

Adicionalmente los accionistas también pueden participar en la toma de decisiones en la empresa asistiendo a la Junta General de Accionistas; es lo que se llama el “derecho a voto”. Esta Junta General de Accionistas se trata de una reunión que, como mínimo, se celebra una vez al año, y en la que se toman decisiones importantes para la marcha y el funcionamiento de la empresa, como por ejemplo qué parte del beneficio se va a repartir como dividendo, si la empresa se va a hacer más grande emitiendo nuevas acciones (ampliando capital) o más pequeña (reduciendo capital), etc. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que, a veces, las empresas establecen un número mínimo de acciones que se deben comprar para poder asistir y votar en esta reunión.


Comprar y vender acciones

Por otro lado, el accionista no tiene la obligación de mantener la propiedad de las acciones para siempre (o hasta el cierre la empresa) sino que puede decidir en cualquier momento vender todas o algunas de las acciones que compró en su día; es lo que se conoce como el “derecho a la trasmisión” de las acciones. Por lo tanto, si tras un periodo de tiempo el accionista no ve claro el futuro del negocio al que se dedica la empresa, no está de acuerdo con las decisiones que se están tomando en su gestión o, simplemente, por cualquier motivo necesita recuperar el dinero, puede hacerlo vendiendo las acciones.

Para ello, el accionista debe encontrar a alguien interesado en comprarlas, llegando a un acuerdo en el precio al que se va a realizar la operación de compra-venta. Este proceso será mucho más sencillo si las acciones cotizan en bolsa, ya que en ese caso existe un mercado donde se reúnen todos los interesados en comprarlas y venderlas. Además, el accionista sabrá en todo momento cuánto valen sus acciones, con tan solo consultar a qué precio se están negociando en la bolsa.

Supongamos que el accionista compró sus acciones a 12 euros y que ahora las vende a 13 euros: ha realizado una operación muy ventajosa, ya que ha ganado un euro por cada acción. Sin embargo, también podría suceder que comprara las acciones a 12 euros y las vendiera a 11 euros, con lo que perdería 1 euro por cada acción.

Por lo tanto, el accionista puede obtener un beneficio por el dividendo recibido así como un beneficio o una pérdida por el resultado de la compra-venta de la acción.


Ganar dinero comprando acciones

Pero, ¿por qué suben o bajan los precios de las acciones?: en realidad, la evolución del precio de la acción de cualquier empresa a lo largo del tiempo depende de aspectos directamente relacionados con la propia empresa (dar con un negocio que sea muy interesante, tomar las decisiones adecuadas sobre la distribución de los productos y servicios, etc.) pero también de otros aspectos más generales, como por ejemplo la estabilidad política del país donde se encuentre la empresa o la situación de crisis o crecimiento de la economía en un momento determinado.

Continuemos ahora con nuestro ejemplo inicial para explicar qué más quiere decir ser accionista: supongamos que la empresa que cuenta con 10 millones de acciones, decide ampliar capital, es decir, crear o emitir nuevas acciones. En ese caso, nuestro accionista tiene preferencia para adquirir las nuevas acciones; a esto se le llama “derecho preferente de suscripción”.

Así por ejemplo, si la empresa decide emitir 2 millones de acciones nuevas, nuestro accionista tiene preferencia para comprar un 10% de esa acciones (exactamente el porcentaje de acciones que ya tiene de la empresa) es decir, doscientas mil. De este modo, una vez realizada la ampliación de capital, la empresa tendrá 12 millones de acciones emitidas y nuestro accionista, si ha ejercido su derecho, será propietario de1 millón doscientas mil acciones, por lo que ha mantenido su porcentaje en la propiedad de la empresa, el 10%.


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