Lunes 05/06/2017.

| Economikon

Economikon

Renta básica comunitaria no: Europa se dirige al salario mínimo común

  • Los socialistas quieren establecer una cuantía mínima del 60 % del salario mediano del país
  • “Si queremos que los europeos se reconcilien con las políticas comunitarias, el proyecto es fundamental"
  • Lo populares, por su parte, son más escépticos: "Están vendiendo humo"

La Unión Europea ha experimentado los diez años más duros de su historia debido a una gran recesión económica, que ha derivado en una preocupante crisis política. Los europeos han perdido poder adquisitivo y confianza en sus instituciones. Para la gran mayoría de estos trabajadores, el sueldo constituye la principal fuente de ingresos y determina que pueda llevar o no una vida digna. Un salario mínimo obligaría a los Estados miembros a sacar a la gran mayoría de sus ciudadanos del umbral de la pobreza.

Es el ambicioso proyecto que el Partido Socialista Europeo (PSE), donde se encuentra el PSOE, quiere presentar ante el Parlamento a principios del 2018. “Ya hemos realizado varias proposiciones no de ley y hemos comprobado que hay una mayoría parlamentaria que apoyaría este marco europeo”, afirma el eurodiputado socialista Sergio Gutiérrez. Para él es imprescindible fortalecer la recuperación económica a través del reparto de la riqueza.

La diferencia salarial entre países es sustancial dentro de las fronteras comunitarias. Mientras que en Bulgaria el salario mínimo es de 194 euros al mes, en Luxemburgo asciende a 1.923 euros. “Esta diferencia debería de ser incompatible dentro de la zona euro y, sobre todo, compartiendo una moneda única”, subraya Gutiérrez.

El objetivo de los socialistas europeos es establecer un marco que imponga en los Estados miembros un mínimo del 60 % del salario mediano del país. En este sentido, la elección de la mediana -como hace Eurostat- y no la media es que es un valor estadístico menos influenciado por ambos extremos, y refleja mejor el nivel de vida del conjunto de la población. La medida constituiría un suelo que no podría traspasarse y el obrero, parte más débil de las relaciones laborales, quedaría fuera del grupo de los trabajadores de baja intensidad. Es decir, aquellos asalariados que pese a tener un trabajo están dentro del umbral de la pobreza.

“Si queremos que Europa vuelva a tener una visión más social, que sus ciudadanos se reconcilien con las políticas europeas y salir de la recuperación más fuertes, el marco de los salarios mínimos tiene un papel fundamental”, argumenta el eurodiputado socialista. Se refiere a las tres partes fundamentales de aplicar esta medida: combatir de inmediato la escasez de los trabajadores menos cualificados, aliviar el dumping social y, en el medio plazo, la adecuación de los sueldos a nivel europeo. “Las rentas más bajas son las que más consumen cuando ven incrementadas sus ganancias”, añade Gutiérrez.


Están vendiendo humo”

 Los populares europeos son, sin embargo, más escépticos con la implantación de un salario mínimo europeo. Creen que solo es posible que el Parlamento apruebe una recomendación sin ningún valor jurídico o que el país que quiera lo adopte por su cuenta. “Quienes vendan una propuesta así, están vendiendo humo o simples bienaventuranzas”, opina Pedro López, responsable de comunicación del Partido Popular Europeo (EPP).

En este sentido, todavía no han oído hablar de la propuesta de los socialistas y auguran que será difícil implementarla porque es “competencia exclusiva” de los Estados miembros. “La Unión Europea solo puede decidir en medidas de coordinación, recomendaciones y otras cosas parecidas que, en ningún caso, obligan legalmente a un Ejecutivo nacional a seguirlas al pie de la letra”, añade López.

El responsable de comunicación de los populares europeos pone de ejemplo el intento de regular el máximo de tiempo de trabajo semanal a 48 horas. La Unión Europea tardó más de 20 años en llegar a un consenso, permitiendo una lista de excepciones a la que solo se ajustaba el Estado que quería. Asimismo, en el momento de dar luz verde a la norma, Reino Unido vetó la solución final y la directiva nunca llegó a aplicarse.

López y Gutiérrez confrontan en sus declaraciones. El eurodiputado socialista hace referencia a numerosos debates de la Comisión Europea en los que el propio presidente, Jean-Claude Juncker, ha hablado de una política de coordinación de los salarios. “Las diferencias van a estar en la ambición de la propuesta, pero no va a haber tanto choque en la necesidad de hacer algo y sacar adelante este objetivo”, enfatiza Sergio Gutiérrez.

Al establecer un salario mínimo superior a la rentas mínimas sociales, la Unión Europea daría un paso hacia el modelo de convergencia social. “En los últimos años se ha tomado una dirección equivocada”, manifiesta Gutiérrez. El socialista hace referencia a la devaluación salarial que ha conseguido aumentar las exportaciones y la competitividad de las empresas, pero que, a su juicio, ha favorecido a alargar la crisis económica. “Ha sido un periodo muy perjudicial para los trabajadores y los sistemas de seguridad social”, añade.

Durante 2017, el Partido Socialista Europeo va a intentar trabajar con el Parlamento y la Comisión. Veremos si finalmente esta propuesta ve la luz el 1 de enero de 2018, como está previsto.



Seguir a teinteresa en...

KIT BUENOS DÍAS (El mejor resumen de prensa en tu mail)

Recibir noticias

Kit Buenos Días

Septiembre 2017
Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30